
Imagen: Diario Olé.
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A la figura de Arsenal no le importó la chapa de Ayala. Lo sacó a pasear junto al resto de la defensa de Racing, que recibió cuatro de un rival que aún no había convertido
¿Algo más podía salir peor para Racing? La lista extiende el pánico: se llevó cuatro de Arsenal, que en las dos primeras fechas no había convertido, con seis tantos en su propio arco; profundizó los defectos expuestos en el arranque del torneo (incluso en la victoria ante Central); padeció la lesión de Licht, uno de los refuerzos, en el último instante y en una maniobra sin roce, y con el resultado propio y otros ajenos, quedó en la frontera del descenso. Hay más para el desencanto: su desempeño, ahora con intérpretes de mayor trayectoria a los que se había acostumbrado, promueve el pesimismo. Previsible para el que está enfrente, Racing allana caminos. Ayer dejó espacios generosos detrás de los dos volantes dispuestos para la contención (Falcón y Lucero), cuya permeabilidad se podía presumir por las características de ese dúo, diferente de lo que puede ofrecer. Con pases rectos de diversas longitud (el 1-1 llegó de un rechazo cerca del área visitante), Arsenal quebró esa línea y expuso a Martínez y Ayala al martirio de Jara. El cordobés, una inversión que Benfica ya se aseguró, sacó de paseo a esa dupla por velocidad, dominio y físico. Obolo contribuyó con aportes de tipo de área. Fue, para el Ratón, una rápida introducción a un fútbol del que se había ausentado por década y media. Esta vez, Racing estuvo más abierto por el centro que por las bandas. Es casi un detalle: a este ritmo se le hará arduo que su arco termine sin daño.
ORIGEN:
FERNANDO OTERO , DIARIO OLÉ
8/2/2010 3:16:00 AM
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